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Clínica Dra. Martínez Miravete

ECOGRAFÍA DE MAMA

¿Cuándo es mejor la mamografía o ecografía?

¿Cuándo es mejor la mamografía o ecografía?

Mamografía digital (con o sin tomosíntesis) y ecografía son técnicas distintas y complementarias. La ecografía es la técnica indicada en el estudio de pacientes jóvenes que consultan por un bulto palpable porque no utiliza radiaciones ionizantes (la mama joven es mucho más sensible a la radiación) y porque la densidad de la mama no limita la identificación de las lesiones.

En términos generales, la ecografía se utiliza en los siguientes casos:

  • Pacientes jóvenes con clínica mamaria (bultos palpables, por ejemplo). La ecografía es la primera técnica indicada en estos casos. Solo si el radiólogo lo considera necesario, complementará el estudio con mamografía digital con o sin tomosíntesis.
  • Pacientes embarazadas, con clínica, de cualquier edad. Al no utilizar radiaciones ionizantes, la ecografía es la técnica indicada en gestantes para valorar problemas mamarios. Solo si el radiólogo lo considera necesario, se realizará mamografía con la protección adecuada al feto y con el consentimiento de la mujer, valorando en todo caso los riesgos y beneficios.
  • Estudio de lesiones palpables durante la lactancia. Durante la lactancia la mama tiene mayor cantidad de glándula, es más “densa”, por lo que es más difícil ver las lesiones en la mamografía. Durante la lactancia es frecuente que se presenten bultos o zonas más duras en la mama que correspondan a lo que llamamos “galactoceles” (acúmulos o “bolsas” de leche”) y también inflamaciones, como mastitis o abscesos. En estos casos, la ecografía proporciona mayor y mejor información, reservando la mamografía a los casos que el radiólogo considera que puede aportar información adicional.
  • Como complemento de la mamografía. La ecografía complementa la información que nos da la mamografía y la tomosíntesis, sobre todo en algunos casos de mamas que sean densas (que predomine la glándula sobre la grasa) y cuando se vea alguna imagen anormal. En este último caso, la ecografía nos ayuda a confirmar si la imagen mamográfica es real o corresponde a una lesión. Aunque esto en general es así hay que tener en cuenta que no todas las lesiones que se ven en la mamografía digital o la tomosíntesis, son identificables en ecografía, lo que no significa que no sean reales. Será el radiólogo quien decida los pasos a seguir en estos casos.
  • Como complemento de la resonancia magnética. La ecografía es muy útil en la valoración de imágenes dudosas en resonancia magnética. Es importante saber que este tipo de imágenes pueden ser muy sutiles, por lo que no es infrecuente que no se hayan detectado en una primera ecografía y sí se vean después de la resonancia magnética. Como hemos dicho anteriormente, la ecografía es una técnica muy subjetiva y que precisa de una elevada cualificación del especialista, por lo que es posible que una lesión se identifique o no dependiendo de factores múltiples.
  • Como guía de biopsia. Algunas veces es necesario realizar una punción para poder hacer un diagnóstico definitivo de una lesión mamaria (confirmar si es o no un cáncer). Si la lesión se ve con ecografía, es posible guiar la aguja con esta técnica. Cando la punción se guía con ecografía, en general el procedimiento es más cómodo y rápido, siempre que se realice por manos expertas.

Cuando la ecografía no es útil:

  • La ecografía no está aceptada para el diagnóstico precoz del cáncer de mama. La ecografía no se debe utilizar como sustitución de la mamografía en la detección precoz (cribado o screening) de cáncer de mama, ya que hay muchas lesiones que no se ven con ecografía, por lo que un estudio normal, no descarta ningún tipo de patología ni maligna, ni benigna. Esto es independiente de la edad, es decir, la ecografía no está indicada en mujeres jóvenes que no tengan clínica (asintomáticas). En situaciones especiales, como mujeres con un alto riesgo familiar por presencia de genes asociados al cáncer de mama, debe individualizarse su indicación y cómo se combina con otras técnicas, como la mamografía, la tomosíntesis y la resonancia magnética.
  • Cuando se realiza sin disponer del estudio de mamografía o tomosíntesis. Cuando se ha realizado una mamografía con o sin tomosíntesis, la ecografía se debe efectuar siempre disponiendo de esos estudios. Si el radiólogo no dispone de los estudios (tanto la imagen como el informe), la ecografía puede llevar a diagnósticos incorrectos, con consecuencias negativas para la mujer.